Fecha que llega, golpe vertiginoso
Desbocado me siento cuando percibo tu soplo
en mi cara, mi pelo, en mi pulsera de recuerdos
si tuvieras doble efecto, ¡acaso pudiera con esto!
Día de vientos estrellados
de un te quiero, un te amo, de un qué hago
Se me olvida que tengo cajones de memoria
por extraviar tu éxtasis, tus fantasías
tus vestimentas, tus brazaletes y anillos
no soy muy cuidadoso conmigo mismo
te conté pensamientos indispuestos, sorbos delirantes
dame tiempo para pensar, más lento, más frágil
porque a veces cruzas mi pecho dormido
con un aroma lascivo, a besos, como tocando una campana
siento en mis sueños inmediatos rozando fuego, abrazos
enlazando mi cintura, con soga, a tirones natos
En la madrugada del 8, jadeante, con un suspiro
con un cielo que ruge como manadas de animales peligrosos
de otro planeta, con puñales, con ojos desorbitados
tal como un río que busca locamente su desenlace
volando sobre un celeste infierno cada mes
veo un precipicio súbito; volar o morir
vivo, respiro, vuelvo a nacer
muero, duermo, nazco por última vez
por el clarín victorioso levantándome hacia el alba
va cruzando en mi pecho dormido el vino besador;
es el amor que pasa como enjambre o relámpago
es el amor que pasa como un súbito galope
Sunday, May 1, 2011
Subscribe to:
Comments (Atom)