Wednesday, March 27, 2013

Rojo ser

Hasta la cumbre, y voy hasta donde estás; descalzo, hambriento y con ojeras dolientes, pensando que con ésto que tengo, con este extenuante sentimiento nuevo -que más que nuevo es viejo y decrépito-, y que lo único nuevo es mi maldita conciencia. Pensando que con ésto que llevo, que más que llevar, es algo que me entona; me entona y me modula hasta la corteza, y por más idiotas que sean estas palabras, ahora con espinas en mis pies y garganta; lo único que siempre he llevado conmigo, más allá de mí mismo y de estos cueros sucios -cueros amañados e insensatos-, eres tú, entre un sutil olor a libros polvorientos, desde luego, perteneciendo a un ser alejado. Y con un café no basta; solo, dibujándote los rasgos, tampoco basta que éste lápiz carezca de punta fina, sin poder navegar por tus lineas fantasmagóricas. Y cómo acuñarte en esta pieza si ya no te recuerdo, y cómo confesarte que te podría delinear toda, por dentro; sacarme estos remolinos rojizos semejantes al valle Dómuné; desde la cabeza, sacarme estos trapos, estas letras, piel que brota y estalla, y comunicarte, que aunque ya hayas marchado, te lo escribiré: un rojo ser, tan sólo un rojo ser.

No comments: